Un proyecto de todos.
La campaña Colombia es Libertad finalizó cumpliendo su objetivo: evitar la continuidad de un proyecto nocivo para la democracia. Este es el informe de resultados de la campaña audiovisual, financiada con las donaciones recibidas por la Fundación Nueva Democracia. Esta es su historia, contada en datos.
Cuatro mensajes para el país.
En la primera etapa se produjeron cuatro videos para redes sociales, acompañados de mensajes en las pantallas de publicidad exterior de Publik en distintas ciudades. Cada video puso sobre la mesa una conversación que el país necesitaba tener:
El espejo de Venezuela
La persistencia del riesgo de que Colombia tomara el mismo camino.
El Banco de la República
La posible pérdida de independencia de la banca central.
Los vínculos ilegales
La relación del candidato oficialista con grupos al margen de la ley.
La seguridad
La necesidad de un presidente comprometido con recuperarla.

El gran salto: un solo mensaje.
Para la segunda vuelta, la campaña trabajó con expertos en comunicación política y herramientas de neurociencias aplicadas al marketing: grupos focales con votantes indecisos y abstencionistas para entender qué los movía de verdad.
La respuesta fue clara: la seguridad. Con ese insumo, una importante agencia audiovisual produjo un spot en dos versiones —60 y 30 segundos— difundido de forma orgánica y con pauta, concentrado en la última semana antes de la elección, cuando buena parte de los ciudadanos toma su decisión.



Tres plataformas, un país entero.
El mensaje llegó a los más jóvenes.
Los votantes de 18 a 34 años sumaron más de 3,6 millones de personas alcanzadas en Meta. Un dato decisivo: fue el grupo de edad que más se inclinó por el presidente saliente en 2022 — y esta vez, escuchó otro mensaje.
Un país que se fue encendiendo.
El spot llegó a todos los departamentos de Colombia. Cada punto es el país; cada faro dorado, uno de los dieciséis territorios con mayor alcance en Meta — incluidos varios que en 2022 se inclinaron por el gobierno saliente, como el Valle del Cauca, la Costa Atlántica y Bogotá.
Distribución proporcional a la población nacional. Visualizaciones del spot en Meta, por departamento.
No solo vieron: respondieron.
El estrecho margen de la elección — menos de un punto porcentual — demuestra que todos los esfuerzos cuentan: no solo los de las campañas y los partidos, sino los de la sociedad civil.
Una sociedad más fuerte, con organizaciones activas y un sector productivo consciente de su papel, permitirá a Colombia resistir siempre a las tentaciones autoritarias. Seguiremos trabajando por ese objetivo, que no se agota en una elección.
