Un llamado a la justicia y a la conciencia pública.
A call for justice and public awareness.
Colombia enfrenta su primer caso judicial por presunta mala praxis médica en tratamientos de transición de género en menores.
Laura, quien inició su proceso a los 15 años en la Fundación Valle del Lili, hoy detransicionó y busca justicia después de haber sufrido graves consecuencias físicas y psicológicas.
Su historia no solo revela errores médicos, sino también una preocupante tendencia global: el uso de procedimientos experimentales en niños y adolescentes sin evidencia suficiente ni garantías de protección.
Colombia is facing its first legal case over alleged medical malpractice in gender transition treatments for minors.
Laura, who began her transition process at age 15 at the Fundación Valle del Lili, has since detransitioned and is now seeking justice after suffering serious physical and psychological harm.
Her story not only exposes medical errors, but also highlights a troubling global trend: the use of experimental procedures on children and adolescents without sufficient evidence or adequate safeguards.
Laura nació en Palmira, Valle del Cauca. Entre 2006 y 2008 fue víctima de abuso sexual, dejándole secuelas de depresión y ansiedad. Durante su adolescencia comenzó a consumir contenido de influencers y youtubers que promovían la transición de género, lo cual influyó en su percepción sobre sí misma y en la búsqueda de respuestas a su malestar.
Preocupados por su salud, sus padres acudieron a psicólogos y psiquiatras en busca de ayuda profesional. Uno de ellos los remitió a la Fundación Valle del Lili (FVL), donde se había abierto la primera Clínica de Género para Niños y Adolescentes de la región. Confiando en las recomendaciones médicas, los padres acudieron a la clínica para recibir una "orientación especializada" y acompañar a su hija en el proceso.
En el momento en que Laura fue remitida, la clínica estaba en una fase inicial, sin trayectoria en el manejo de casos de disforia de género en menores ni capacitación de los médicos tratantes, lo que dio lugar a prácticas improvisadas y una experimentación médica irresponsable. Allí recibió un diagnóstico irregular y precipitado de disforia de género y se iniciaron tratamientos que no consideraron sus comorbilidades.
Le prescribieron testosterona, contrariando todas las guías médicas, inclusive las favorables a los tratamientos de cambio de sexo. Más tarde le administraron bloqueadores de pubertad. Ninguno de estos procedimientos contó con consentimiento informado ni una evaluación integral de riesgos y alternativas.
Inducida por el equipo terapéutico de Valle del Lili, se practicó una cirugía irreversible de masculinización de pecho.
Tras detransicionar, Laura enfrenta secuelas físicas y psicológicas, y busca que su historia evite nuevos daños en otros menores.
Laura was born in Palmira, Valle del Cauca. Between 2006 and 2008, she was a victim of sexual abuse, which resulted in long-term effects including depression and anxiety. During her adolescence, she began consuming content from influencers and YouTubers who promoted gender transition, which influenced how she perceived herself and shaped her search for explanations for her distress.
Concerned about her wellbeing, her parents sought professional help from psychologists and psychiatrists. One of these professionals referred them to the Fundación Valle del Lili (FVL), where the region's first Gender Clinic for Children and Adolescents had recently been established. Trusting medical advice, Laura's parents turned to the clinic for what they were told would be "specialized guidance" to support their daughter through the process.
At the time of Laura's referral, the clinic was still in its early stages, without established protocols or prior experience in treating gender dysphoria in minors. This lack of structure led to improvised practices and irresponsible medical experimentation. Laura was given a rushed diagnosis of gender dysphoria, and treatments were initiated without considering her existing comorbidities.
She was prescribed testosterone, in direct contradiction of medical guidelines — including those that are favorable to sex-change treatments — followed later by puberty blockers. None of these interventions involved informed consent or a comprehensive evaluation of risks and alternatives.
Laura underwent an irreversible chest masculinization surgery.
After detransitioning, she now lives with lasting physical and psychological consequences and hopes that sharing her story will help prevent similar harm to other minors.
Diagnóstico apresurado e inadecuado
Los expertos médicos coinciden en que el diagnóstico de Laura fue irregular. No se tuvieron en cuenta elementos clave de su historia psicológica, lo que agravó su salud mental, y se ignoraron las comorbilidades que presentaba, las cuales persistieron durante todo el tiempo que fue atendida en la Clínica Valle del Lili.
Hormonización prematura e indebida
Laura no tenía necesidad de un tratamiento hormonal, y aun así lo realizaron contrariando las guías médicas (incluso las favorables a la salud trans), prescribiéndole testosterona antes de la edad recomendada y sin verificar que estuviera en plenas facultades mentales para iniciar el tratamiento. Además le suministraron bloqueadores de pubertad para usos no recomendados ni señalados en las guías.
Falta de consentimiento informado
A lo largo del caso se evidencia una omisión de información exhaustiva sobre los riesgos irreversibles del tratamiento, incluyendo la infertilidad. No hubo un consentimiento informado ni de Laura ni de sus padres para suministrar la testosterona y los bloqueadores de pubertad, lo cual viola estándares éticos y normas jurídicas.
Consecuencias físicas y psicológicas
Hoy Laura enfrenta secuelas físicas —entre ellas, un posible riesgo sobre su fertilidad— y un profundo impacto psicológico. Expertos suecos, chilenos y estadounidenses coinciden en que los tratamientos a los que fue sometida pueden conllevar riesgos adicionales y complicaciones que ponen en riesgo su salud en el largo plazo.
Improper diagnosis
Medical experts agree that Laura's diagnosis was irregular. Key aspects of her psychological history were overlooked, which worsened her mental health, and her comorbidities were ignored throughout the time she was treated at the Clínica Valle del Lili.
Untimely and improper hormone therapy
Laura had no medical need for hormone treatment, yet it was administered in direct contradiction of medical guidelines — including those supportive of trans health — by prescribing her testosterone before the recommended age and puberty blockers for uses not endorsed or mentioned in the guidelines.
Lack of informed consent
Throughout the case, there was a clear failure to provide comprehensive information about the irreversible risks of the treatment, including infertility. There was no informed consent signed and agreed upon by both Laura and her parents, in violation of ethical standards and legal norms.
Physical and psychological consequences
Nowadays, Laura faces physical consequences — including a potential impact on her fertility — as well as profound psychological effects. Experts from Sweden, Chile, and the United States agree that the treatments she underwent can entail additional risks and complications that may threaten her long-term health.
Primer desafío judicial en Colombia
Es uno de los primeros casos en América Latina que aborda la mala praxis médica en tratamientos de transición de género para menores.
Responsabilidad institucional
Responsabiliza a una institución prestigiosa por experimentar con niños vulnerables sin seguir los protocolos médicos ni contar con la formación especializada para realizar los tratamientos.
Protegiendo a los niños del futuro
Impulsa la protección de los menores, buscando evitar que las instituciones sigan engañando a más niños y familias en Colombia y en la región.
Estableciendo precedentes
Tiene el potencial de establecer un precedente para la protección de los menores en toda la región.
Colombia's first legal challenge
It is one of the first cases in Latin America addressing medical malpractice in gender transition treatments for minors.
Institutional responsibility
It holds a prestigious institution accountable for experimenting on vulnerable children without following medical protocols or having the specialized training required to carry out the treatments.
Protecting children of the future
It promotes the protection of minors, aiming to prevent institutions from continuing to mislead children and families in Colombia and across the region.
Establishing precedents
It has the potential to set a precedent for the protection of minors across the region.
El caso Laura vs. Valle del Lili interpela la conciencia pública sobre el papel de la medicina, el Estado y la sociedad en la protección de la infancia.
The case of Laura vs. Valle del Lili challenges public conscience regarding the role of medicine, the state, and society in protecting children.
